miércoles, 2 de octubre de 2013

Gustavo Adolfo Bécquer















Hoy como ayer, mañana como hoy
¡Y siempre igual!
Un cielo gris, un horizonte eterno
Y andar... andar.







Tú eres el huracán y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡Tenías que estrellarte o que abatirme!
¡No pudo ser!

Tú eras el océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaiven:
¡Tenías que romperte o que arrancarme!
¡No pudo ser!

Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
uno a arrojar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable el choque...
¡No pudo ser!

Créditos imágenes:
--> Wikipedia.
--> laborallatn.wordpress.com

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