María
De la O
Tira tu soguilla
Que suba yo.
miércoles, 17 de abril de 2019
viernes, 21 de diciembre de 2018
María
María comía y bebía
Lloraba y reía
María salía y corría
Nadaba y jugaba
María callaba de noche
Y chillaba de día.
¡Así era María!
Lloraba y reía
María salía y corría
Nadaba y jugaba
María callaba de noche
Y chillaba de día.
¡Así era María!
jueves, 13 de diciembre de 2018
Cuerpo mío #chascarrillosdelaabuela
Bien comío y bien bebío
¿Qué quieres cuerpo mío?
Trabajar
Pues todos los gustos no se te pueden dar
¿Qué quieres cuerpo mío?
Trabajar
Pues todos los gustos no se te pueden dar
viernes, 20 de julio de 2018
El camino de la felicidad
Es la historia de un hombre que estaba harto de llorar.
Miró a su alrededor y vio que tenía delante de sus ojos la felicidad.
Estiró la mano y quiso cogerla.
La felicidad era una flor.
La cogió. Y nada más tenerla en su mano, la flor ya se había deshojado.
La felicidad era un rayo de sol.
Levantó sus ojos para calentar su cara y enseguida una nube lo apagó.
La felicidad era una guitarra.
La acarició con sus dedos, las cuerdas se desafinaron.
Cuando al atardecer volví a casa, el hombre seguía llorando.
A la mañana siguiente siguió buscando felicidad.
A la vera del camino había un niño que lloriqueaba;
para tranquilizarlo cogió una flor y se la dio.
La fragancia de la flor perfumó a los dos.
Una pobre mujer temblaba de frío, cubierta con sus harapos.
La llevó hasta el sol y también él se calentó.
Un grupo de niños cantaba. Él les acompañó con su guitarra.
También él se deleitó con aquella melodía.
Al volver a casa de noche, el buen hombre sonreía de verdad.
Había encontrado la felicidad.
Miró a su alrededor y vio que tenía delante de sus ojos la felicidad.
Estiró la mano y quiso cogerla.
La felicidad era una flor.
La cogió. Y nada más tenerla en su mano, la flor ya se había deshojado.
La felicidad era un rayo de sol.
Levantó sus ojos para calentar su cara y enseguida una nube lo apagó.
La felicidad era una guitarra.
La acarició con sus dedos, las cuerdas se desafinaron.
Cuando al atardecer volví a casa, el hombre seguía llorando.
A la mañana siguiente siguió buscando felicidad.
A la vera del camino había un niño que lloriqueaba;
para tranquilizarlo cogió una flor y se la dio.
La fragancia de la flor perfumó a los dos.
Una pobre mujer temblaba de frío, cubierta con sus harapos.
La llevó hasta el sol y también él se calentó.
Un grupo de niños cantaba. Él les acompañó con su guitarra.
También él se deleitó con aquella melodía.
Al volver a casa de noche, el buen hombre sonreía de verdad.
Había encontrado la felicidad.
viernes, 13 de julio de 2018
El labriego y sus hijos
Un rico labrador, que veía aproximarse su muerte, llamó a sus hijos aparte para hablarles sin testigos.
-Guardaos muy bien, les dijo, de vender vuestra heredad, legada por nuestros abuelos. Un tesoro se oculta en su entraña, aunque ignoro su sitio. Mas, con un poco de esfuerzo, conseguiréis encontrarlo. Pasada la cosecha, removed vuestro campo, cavadlo de arriba a abajo, no dejéis un palmo de tierra si remover con vuestras palas.
Murió el padres y los hijos cavaron el campo de abajo a arriba; lo hicieron con tal ahínco que al año siguiente la cosecha fue más grande. Dinero no encontraron, porque no lo había. Pero su padre fue muy sabio, enseñándoles, antes de morir, que el trabajo es un tesoro. (J. Lafontaine)
-Guardaos muy bien, les dijo, de vender vuestra heredad, legada por nuestros abuelos. Un tesoro se oculta en su entraña, aunque ignoro su sitio. Mas, con un poco de esfuerzo, conseguiréis encontrarlo. Pasada la cosecha, removed vuestro campo, cavadlo de arriba a abajo, no dejéis un palmo de tierra si remover con vuestras palas.
Murió el padres y los hijos cavaron el campo de abajo a arriba; lo hicieron con tal ahínco que al año siguiente la cosecha fue más grande. Dinero no encontraron, porque no lo había. Pero su padre fue muy sabio, enseñándoles, antes de morir, que el trabajo es un tesoro. (J. Lafontaine)
viernes, 6 de julio de 2018
El cuento de la cebolla
En un país oriental, donde ocurren tantas cosas bellas y se sueña despierto, había un huerto que hacía las delicias de vecinos y extraños.
Las cebollas son hortalizas muy apreciadas a causa de las múltiples aplicaciones que tienen para hacer más agradable la vida. Ellas, sencillas y humildes, guardan el secreto en su corazón.
Las cebollas, acompañadas de otras hortalizas frondosas y frescas, crecían en el huerto donde los árboles frutales, con sus frutos sabrosos y coloreados, abrían el apetito al más austero penitente. Las plantas que crecían espontáneamente tapizaban el huerto, al tiempo que conservaban su frescor. Los pájaros con sus trinos ponían la nota clave para completar la armonía del huerto.
Inesperadamente empezaron a nacer cebollas especiales, cada una de un color, de un brillo y de unas irradiaciones propias. Ante tan extraño cambio de las cebollas, los investigadores se interesaron por descubrir el secreto; y sus constantes trabajos dieron con él. Cada cebolla tenía en su corazón una piedra preciosa; que era la causa de sus vistosos y radiantes colores.
No se aceptó esta coquetería de las cebollas. Se especuló con la inadecuación, la presunción, la vergüenza de salirse del común de las cebollas y hasta con diversos peligrosos. Las espléndidas cebollas tuvieron que renunciar a su vistosa ornamentación.
Pasó por allí un sabio - sería quizás un ecologista - que entendía muy bien el lenguaje de las cebollas y diálogo con ellas. A todas les hacía la misma pregunta.
- ¿Por qué ocultas bajo tantas capas lo más bello de tu ser?
- Me han obligado a este rigor. Empecé a echar una capa, no parecía suficiente, eché la segunda, todavía no estaba segura, eché la tercera, me pareció eficaz el procedimiento y así fui superponiendo capas.
Algunas cebollas, las más tímidas, llegaron a cubrir su corazón hasta con diez capas. Casi habían perdido la memoria de su aspecto primitivo. El ecologista se echó a llorar. La gente pensó que llorar ante una cebolla a quien descubrimos el corazón es de una sensibilidad laudable. Así continuaremos nosotros, dejando caer las perlas de nuestros ojos ante las cebollas, cuando separemos sus protectoras capas.
Las cebollas son hortalizas muy apreciadas a causa de las múltiples aplicaciones que tienen para hacer más agradable la vida. Ellas, sencillas y humildes, guardan el secreto en su corazón.
Las cebollas, acompañadas de otras hortalizas frondosas y frescas, crecían en el huerto donde los árboles frutales, con sus frutos sabrosos y coloreados, abrían el apetito al más austero penitente. Las plantas que crecían espontáneamente tapizaban el huerto, al tiempo que conservaban su frescor. Los pájaros con sus trinos ponían la nota clave para completar la armonía del huerto.
Inesperadamente empezaron a nacer cebollas especiales, cada una de un color, de un brillo y de unas irradiaciones propias. Ante tan extraño cambio de las cebollas, los investigadores se interesaron por descubrir el secreto; y sus constantes trabajos dieron con él. Cada cebolla tenía en su corazón una piedra preciosa; que era la causa de sus vistosos y radiantes colores.
No se aceptó esta coquetería de las cebollas. Se especuló con la inadecuación, la presunción, la vergüenza de salirse del común de las cebollas y hasta con diversos peligrosos. Las espléndidas cebollas tuvieron que renunciar a su vistosa ornamentación.
Pasó por allí un sabio - sería quizás un ecologista - que entendía muy bien el lenguaje de las cebollas y diálogo con ellas. A todas les hacía la misma pregunta.
- ¿Por qué ocultas bajo tantas capas lo más bello de tu ser?
- Me han obligado a este rigor. Empecé a echar una capa, no parecía suficiente, eché la segunda, todavía no estaba segura, eché la tercera, me pareció eficaz el procedimiento y así fui superponiendo capas.
Algunas cebollas, las más tímidas, llegaron a cubrir su corazón hasta con diez capas. Casi habían perdido la memoria de su aspecto primitivo. El ecologista se echó a llorar. La gente pensó que llorar ante una cebolla a quien descubrimos el corazón es de una sensibilidad laudable. Así continuaremos nosotros, dejando caer las perlas de nuestros ojos ante las cebollas, cuando separemos sus protectoras capas.
martes, 26 de junio de 2018
Poemas de las muletas
Durante siete años no pude dar un paso.
Cuando fui al gran médico me preguntó:
¿Por qué llevas muletas?
Y yo dije: Porque estoy tullido.
No es extraño - me dijo -.
Prueba caminar. Son esos trastos
los que te impiden andar.
¡Anda, atrévete, arrástrate a cuatro patas!
Riendo como un monstruo,
me quitó mis hermosas muletas,
las rompió en mis espaldas y, sin dejar de reír,
las arrojó al fuego.
Ahora estoy curado. Ando.
Me curó una carcajada.
Tan sólo, a veces, cuando veo los palos,
camino algo peor por unas horas.
Cuando fui al gran médico me preguntó:
¿Por qué llevas muletas?
Y yo dije: Porque estoy tullido.
No es extraño - me dijo -.
Prueba caminar. Son esos trastos
los que te impiden andar.
¡Anda, atrévete, arrástrate a cuatro patas!
Riendo como un monstruo,
me quitó mis hermosas muletas,
las rompió en mis espaldas y, sin dejar de reír,
las arrojó al fuego.
Ahora estoy curado. Ando.
Me curó una carcajada.
Tan sólo, a veces, cuando veo los palos,
camino algo peor por unas horas.
miércoles, 9 de agosto de 2017
lunes, 24 de julio de 2017
De cachibu de cachivaca
De cachibu, acachibu, de cachibacha.
Las espinacas se machacan.
Las corbata se pone en el pescuezo.
Y los zapatos se ponen en los pies.
Las espinacas se machacan.
Las corbata se pone en el pescuezo.
Y los zapatos se ponen en los pies.
domingo, 18 de junio de 2017
Diamantes y reptiles
Había una vez una viuda que tenía dos hijas. Era esta mujer de un carácter insoportable, hasta el punto de que en el lugar en que vivían se decía que su difunto marido había muerto por no soportarla. Y debía ser así porque era soberbia, orgullosa, egoísta, malhumorada y presumida. Todo lo contrario que su marido, que era bueno, bondadoso, trabajador y excelente persona. Estas dos personalidades tan distintas se reflejaban en sus hijas, mientras la mayor era el vivo retrato de su madre, la pequeña lo era de su padre. Como era de esperar, la madre viuda mimaba a su hija mayor a todas horas. Sin embargo, la pequeña era la encargada de hacer todas las tareas de la casa.
-¡Vamos, tú, vaga! – le decía la madre – date prisa o no terminarás nunca, todavía tienes que barrer, hacer las camas, ir a la compra, hacer la comida y traer agua de la fuente. ¿No ves que tu hermana está muy cansada y no debe trabajar?
La pobre niña no paraba desde que amanecía hasta bien entrada la noche, mientras su hermana mayor se pasaba las horas ante el espejo, arreglándose el pelo y maquillándose, a pesar de no ser guapa como su hermana pequeña. Todas las mañanas, la hermana pequeña cogía su cántaro e iba a la fuente a llenarla. El camino era muy largo, pero no había otra fuente más cercana. Y así era su vida, un día tras otro, sin tener apenas tiempo para descansar.
Una mañana soleada de primavera, llegó la niña a la fuente, para llenar su cántaro, como hacía a diario. Ya lo había llenado y estaba sentada descansando de tan largo camino antes de regresar, cuando vio venir hacia ella a una anciana, apoyada en un palo, encorvada y vestida de harapos; no era muy agradable su aspecto, aunque sus ropajes, a pesar de viejos, estaban limpios y aseados. Cuando llegó al lado de la niña, se sentó a su lado y con un hilo de voz, le dijo fatigada:
-Ay, que cansada estoy, querida niña. ¿Serías tan amable de darme un poquito de agua? Ni fuerzas tengo para inclinarme.
-Pues claro que sí, señora. Beba usted cuanto quiera. Y lo que siento es no tener nada más que ofrecerle.
-¡Vamos, tú, vaga! – le decía la madre – date prisa o no terminarás nunca, todavía tienes que barrer, hacer las camas, ir a la compra, hacer la comida y traer agua de la fuente. ¿No ves que tu hermana está muy cansada y no debe trabajar?
La pobre niña no paraba desde que amanecía hasta bien entrada la noche, mientras su hermana mayor se pasaba las horas ante el espejo, arreglándose el pelo y maquillándose, a pesar de no ser guapa como su hermana pequeña. Todas las mañanas, la hermana pequeña cogía su cántaro e iba a la fuente a llenarla. El camino era muy largo, pero no había otra fuente más cercana. Y así era su vida, un día tras otro, sin tener apenas tiempo para descansar.
Una mañana soleada de primavera, llegó la niña a la fuente, para llenar su cántaro, como hacía a diario. Ya lo había llenado y estaba sentada descansando de tan largo camino antes de regresar, cuando vio venir hacia ella a una anciana, apoyada en un palo, encorvada y vestida de harapos; no era muy agradable su aspecto, aunque sus ropajes, a pesar de viejos, estaban limpios y aseados. Cuando llegó al lado de la niña, se sentó a su lado y con un hilo de voz, le dijo fatigada:
-Ay, que cansada estoy, querida niña. ¿Serías tan amable de darme un poquito de agua? Ni fuerzas tengo para inclinarme.
-Pues claro que sí, señora. Beba usted cuanto quiera. Y lo que siento es no tener nada más que ofrecerle.
miércoles, 14 de junio de 2017
Canciones infantiles
Una señora gorda por el paseo, ha roto una farola con su sombrero. Al ruido de cristales salió el gobernador: ¿Quién es esa señora que me ha roto el faról? Disculpe caballero que yo no he sido, que a sido mi sombrero por atrevido.
María comía y bebía, lloraba y reía. María salía y corría, nadaba y jugaba. María callaba de noche y chillaba de día. ¡Así era María!
Ratón que te pilla el gato, ratón que te va a pillar, si no te pilla esta noche mañana te pillará.
Debajo de un puente pasa la corriente. Viene un pajarito de repente. Si ves que canta bien, tilín, tilín, tilín, si ves que canta mal, talán, talán, talán. El que haga un solo movimiento tiene cara de pimiento.
Que llueva, que llueva, la Virgen de la cueva, los pajaritos cantan, las nubes se levantan, que si, que no, que caiga un chaparrón.
Caracol, col, col, saca los cuernos al sol.
En los árboles del huerto canta un ruiseñor. Canta de noche y de día. Canta a la luna y al sol.
Pepitín, Pepitín se quería casar y quería vivir a la orilla del mar. Gastaba chaqueta, pantalón y fajín, y por eso le llaman Pepitín, Pepitín.
María comía y bebía, lloraba y reía. María salía y corría, nadaba y jugaba. María callaba de noche y chillaba de día. ¡Así era María!
Ratón que te pilla el gato, ratón que te va a pillar, si no te pilla esta noche mañana te pillará.
Debajo de un puente pasa la corriente. Viene un pajarito de repente. Si ves que canta bien, tilín, tilín, tilín, si ves que canta mal, talán, talán, talán. El que haga un solo movimiento tiene cara de pimiento.
Que llueva, que llueva, la Virgen de la cueva, los pajaritos cantan, las nubes se levantan, que si, que no, que caiga un chaparrón.
Caracol, col, col, saca los cuernos al sol.
En los árboles del huerto canta un ruiseñor. Canta de noche y de día. Canta a la luna y al sol.
Pepitín, Pepitín se quería casar y quería vivir a la orilla del mar. Gastaba chaqueta, pantalón y fajín, y por eso le llaman Pepitín, Pepitín.
viernes, 9 de junio de 2017
¿Dónde están las llaves?
¿Dónde están las llaves?
Yo tengo un castillo,
matarile, rile, rile.
Yo tengo un castillo,
matarile, rile, ron chimpón.
Dónde están las llaves,
matarile, rile, rile.
Dónde están las llaves,
matarile, rile, ron, chimpón.
En el fondo del mar,
matarile, rile, rile.
En el fondo del mar,
matarile, rile, ron, chimpón.
Yo tengo un castillo,
matarile, rile, rile.
Yo tengo un castillo,
matarile, rile, ron chimpón.
Dónde están las llaves,
matarile, rile, rile.
Dónde están las llaves,
matarile, rile, ron, chimpón.
En el fondo del mar,
matarile, rile, rile.
En el fondo del mar,
matarile, rile, ron, chimpón.
sábado, 3 de junio de 2017
Canción del "ColaCao"
Yo soy aquel negrito
del África tropical,
que cultivando cantaba
la canción del Cola Cao.
Y como verán Ustedes,
les voy a relatar
las múltiples cualidades
de este producto sin par.
Es el Cola Cao desayuno y merienda.
Es el Cola Cao desayuno y merienda ideal.
¡Cola Cao, Cola Cao!
Lo toma el futbolista para entrar goles,
también lo toman los buenos nadadores.
Si lo toma el ciclista, se hace el amo de la pista
y si es el boxeador, golpea que es un primor.
Es el Cola Cao desayuno y merienda.
Es el Cola Cao desayuno y merienda ideal.
¡Cola Cao, Cola Cao!
del África tropical,
que cultivando cantaba
la canción del Cola Cao.
Y como verán Ustedes,
les voy a relatar
las múltiples cualidades
de este producto sin par.
Es el Cola Cao desayuno y merienda.
Es el Cola Cao desayuno y merienda ideal.
¡Cola Cao, Cola Cao!
Lo toma el futbolista para entrar goles,
también lo toman los buenos nadadores.
Si lo toma el ciclista, se hace el amo de la pista
y si es el boxeador, golpea que es un primor.
Es el Cola Cao desayuno y merienda.
Es el Cola Cao desayuno y merienda ideal.
¡Cola Cao, Cola Cao!
lunes, 29 de mayo de 2017
Tengo una muñeca vestida de azul
Tengo una muñeca vestida de azul
con su camisita y su canesú
la saqué a paseo se me constipó
la tengo en la cama con mucho dolor.
Esta mañanita me dijo el doctor,
que le de jarabe con un tenedor.
Dos y dos son cuatro cuatro y dos son seis
seis y dos son ocho y ocho dieciseis.
con su camisita y su canesú
la saqué a paseo se me constipó
la tengo en la cama con mucho dolor.
Esta mañanita me dijo el doctor,
que le de jarabe con un tenedor.
Dos y dos son cuatro cuatro y dos son seis
seis y dos son ocho y ocho dieciseis.
lunes, 22 de mayo de 2017
Himno a los profesores y VO de "Vamos a contar mentiras"
HIMNO A LOS PROFESORES
Ahora que vamos deprisa, (bis)
vamos a contar verdades, tralará, (bis)
vamos a contar verdades.
A mi no me gusta el cole (bis)
y menos los profesores, tralará, (bis)
y menos los profesores.
Pero sí las señoritas (bis)
porque llevan minifalda, tralará, (bis)
porque llevan minifalda.
A la hora del examen (bis)
me pusieron un cerito tralará, (bis)
me pusieron un cerito.
A la hora del recreo (bis)
canté el himno nacional tralará (bis)
canté el himno nacional.
SEGUNDA PARTE
"Hola, profe, que cara de idiota tiene hoy Usted, pedazo de animal. Burro, zopenco, idiota y subnormal, que con el tiempo Usted llegará a rebuznar"
[NOTA: la primera parte se canta como la canción original de "Vamos a contar mentiras". La segunda parte se canta con el ritmo del himno nacional de España]
CANCIÓN ORIGINAL DE "VAMOS A CONTAR MENTIRAS"
viernes, 19 de mayo de 2017
Parodia de la canción "El barquito chiquitito"
Había un barco chiquitito,
había un barco chiquitito,
que no sabí-bí-bía navegar,
que no sabí-bí-bía navegar,
Oé.oé.
Un día se metió en el agua (bis)
para aprender-der-der a navegar, (bis)
Oé, oé.
Después de cinco o seis semanas, (bis)
no había na-na-nada que comer, (bis)
Oé, oé. -
Los tripulantes decidieron (bis)
comerse un ma-ma-marinero. (bis)
Oé, oé.
había un barco chiquitito,
que no sabí-bí-bía navegar,
que no sabí-bí-bía navegar,
Oé.oé.
Un día se metió en el agua (bis)
para aprender-der-der a navegar, (bis)
Oé, oé.
Después de cinco o seis semanas, (bis)
no había na-na-nada que comer, (bis)
Oé, oé. -
Los tripulantes decidieron (bis)
comerse un ma-ma-marinero. (bis)
Oé, oé.
Típicas frases de las películas
Un viaje a la infancia
- Tus juguetes eran tus mejores amigos.
- Te acostabas pronto el 5 de enero esperando a que a la mañana siguiente los Reyes Magos te hubiesen dejado regalos y no carbón.
- Todas estas simples cosas nos hacían felices, no necesitábamos nada más que un balón, una comba y un par de amigos con los que hacer el ganso durante todo el día.
- Sólo llorábamos desconsolados cuando íbamos de excursión al campo, nos entreteníamos durante horas y venían a avisarnos de que teníamos que marchar.
- Los errores se arreglaban diciendo simplemente...'Empezamos otra vez'.
- Cuando se podían detener las cosas que se complicaban con un simple...
- 'Eso no vale' ¡Trampa! .
- Te sentías el rey del mundo cuando te salían dos tazos en una misma bolsa.
- Cuando el negocio del siglo era conseguir cambiar los cromos repetidos por el que hacía tanto tiempo que buscabas.
- Para salvar a todos los amigos en el escondite bastaba con un grito: '¡Por mí!¡y por todos mis compañeros!
- Cuando ponerte el 'babi' a modo de capa te hacía soñar y subido en cualquier escalón deseabas con todas tus fuerzas poder volar como superman.
- Te ponías nervioso porque no sabías donde esconderte en el juego del escondite.
- Quitar las ruedas pequeñas a la bici significaba un gran paso en tu vida.
- Tener dinero, sólo significaba poder comprarte una bolsa de chucherías a la salida del cole.
- Siempre descubrías tus más ocultas habilidades, a causa de un
- '¿A que no eres capaz?'
- Corrías a poner el diente que te había caído debajo de la almohada para que el Ratoncito Pérez te trajera dinero.
- 'GUERRA' sólo significaba arrojarse tizas y bolas de papel durante las horas libres en clase...
- ¡Tonto el último!
- Era lo único que nos hacía correr como locos hasta que el corazón se nos salía del pecho
- Hacer un castillo de arena, podía mantenernos felizmente ocupados durante toda una tarde.
- Cuando un helado era la mejor recompensa.
- Aquel tiempo, cuando las decisiones importantes se tomaban con un práctico 'Pito-pito gorgorito... ¿dónde vas tú tan bonito?...A la era verdadera... ¡pim pom fuera!
- Los globos de agua eran la más moderna, poderosa y eficiente arma que jamás se había inventado...
- La mayor desilusión era haber sido elegidos los últimos en los equipos del cole.
Un verso a la mierda
De los placeres sin pecar,
el más dulce es el cagar,
con un periódico extendido
y un cigarrillo encendido,
queda el culo complacido
y la mierda en su lugar.
Cagar es un placer,
de cagar nadie se escapa,
caga el rey, caga el papa,
caga el buey, caga la vaca,
y hasta la señorita más guapa
hace sus bolitas de caca.
Viene el perro y lo huele,
gato y lo tapa.
Total, en este mundo de caca,
de cagar nadie se escapa.
Qué triste es amar sín ser amado,
pero más triste es cagar
sín haber almorzado.
Hay cacas blancas por hepatitis,
las hay blandas por gastritis,
cualquiera que sea la causa
que siempre te alcanza,
aprieta las piernas duro
que cuando el trozo es seguro
aunque no esté bien fruncido el culo,
será por menos PEDO SEGURO!
No hay placer más exquisito,
que cagar bien despacito.
El water no es tobogán,
ni tampoco subibaja.
El water es para cagar
y no pa´hacerse una paja.
Los escritores de baño
son poetas de ocasión
que buscan entre la mierda
su fuente de inspiración.
Vosotros que os creéis sagaz
y todos os reís,
decidme si sóis capaz
de cagar y no hacer pis.
En este lugar sagrado,
donde tanta gente acude,
la chica se pasa la mano,
y el tipo se lo sacude.
Caga tranquilo, caga sin pena,
pero, no se te olvide
de tirar de la cadena.
El tipo que aquí se sienta,
y escribir versos se acuerda,
no me vengan a decir
que no es un poeta de mierda!
el más dulce es el cagar,
con un periódico extendido
y un cigarrillo encendido,
queda el culo complacido
y la mierda en su lugar.
Cagar es un placer,
de cagar nadie se escapa,
caga el rey, caga el papa,
caga el buey, caga la vaca,
y hasta la señorita más guapa
hace sus bolitas de caca.
Viene el perro y lo huele,
gato y lo tapa.
Total, en este mundo de caca,
de cagar nadie se escapa.
Qué triste es amar sín ser amado,
pero más triste es cagar
sín haber almorzado.
Hay cacas blancas por hepatitis,
las hay blandas por gastritis,
cualquiera que sea la causa
que siempre te alcanza,
aprieta las piernas duro
que cuando el trozo es seguro
aunque no esté bien fruncido el culo,
será por menos PEDO SEGURO!
No hay placer más exquisito,
que cagar bien despacito.
El water no es tobogán,
ni tampoco subibaja.
El water es para cagar
y no pa´hacerse una paja.
Los escritores de baño
son poetas de ocasión
que buscan entre la mierda
su fuente de inspiración.
Vosotros que os creéis sagaz
y todos os reís,
decidme si sóis capaz
de cagar y no hacer pis.
En este lugar sagrado,
donde tanta gente acude,
la chica se pasa la mano,
y el tipo se lo sacude.
Caga tranquilo, caga sin pena,
pero, no se te olvide
de tirar de la cadena.
El tipo que aquí se sienta,
y escribir versos se acuerda,
no me vengan a decir
que no es un poeta de mierda!
Carta de un manchego que no sabe con quién se casó
CARTA DE UN MANCHEGO QUE NO SABE CON QUIEN SE CASÓ
Estimados colegas:
No culpo a nadie de mi muerte, me quite la vida porque en dos días más que viviera no sabría quien soy en este mar de lágrimas.
Vera Sr. Juez; tuve la desgracia de casarme con una viuda, de haberlo sabido no me hubiese casado, porque esta tenia una hija, mi padre era viudo, para mayor desgracia, se enamoró de la hija de mi mujer; de manera que mi esposa era suegra de mi padre, y al mismo tiempo, mi padre era mi yerno.
Al poco tiempo mi padre trajo al mundo un varón que era mi hermano, pero era nieto de mi mujer; de manera que yo era el abuelo de mi hermano.
Al correr el tiempo mi mujer trajo al mundo un varón, y como era hermano de mi madre era cuñado de mi padre y tío de su hijo, mi mujer era suegra de su propia hija, y yo en cambio, soy padre de mi madre, mi padre y su mujer son mis hijos y además yo soy mi propio abuelo.
Ya ve señor Juez, me despido del mundo porque no se quien soy.
EL DESCONSOLADO
Estimados colegas:
No culpo a nadie de mi muerte, me quite la vida porque en dos días más que viviera no sabría quien soy en este mar de lágrimas.
Vera Sr. Juez; tuve la desgracia de casarme con una viuda, de haberlo sabido no me hubiese casado, porque esta tenia una hija, mi padre era viudo, para mayor desgracia, se enamoró de la hija de mi mujer; de manera que mi esposa era suegra de mi padre, y al mismo tiempo, mi padre era mi yerno.
Al poco tiempo mi padre trajo al mundo un varón que era mi hermano, pero era nieto de mi mujer; de manera que yo era el abuelo de mi hermano.
Al correr el tiempo mi mujer trajo al mundo un varón, y como era hermano de mi madre era cuñado de mi padre y tío de su hijo, mi mujer era suegra de su propia hija, y yo en cambio, soy padre de mi madre, mi padre y su mujer son mis hijos y además yo soy mi propio abuelo.
Ya ve señor Juez, me despido del mundo porque no se quien soy.
EL DESCONSOLADO
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