martes, 9 de diciembre de 2014

Historia-chiste del tonto del pueblo

Twitter: #ChascarrillosdelaAbuela

Esto era el típico tonto que iba paseando por el pueblo. De repente, se encontró una cartera llena de billetes. Cuando se lo dijo al padre, éste le comentó que no dijera nada por el pueblo, porque al final alguien reclamaría el dinero. A pesar de la advertencia, el padre tomó las medidas necesarias, sabiendo que tarde o temprano la gente se acabaría enterando. Así que se quedó con el dinero. Cada mañana le hacía un montón de fritillas a su hijo y se las mandaba por la chimenea, haciéndole creer que llovían del cielo. Con la llegada de las fritillas, el burro rebuznaba, y el padre le hacía creer que cantaba. Finalmente, uno de los vecinos, que puso bien el oído en casa del tonto y su padre, se acabó enterando y no sólo lo difundió por el pueblo, sino que se lo comunicó a la policía.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Cuento reflexivo: Un hombre airado

Un hombre que sufría ataques de ira estaba ya harto de esta situación, así que un día decidió acabar con su problema. Para ello, fue en busca de un sabio que conocía como nadie los secretos del alma humana. Cuando estuvo ante él, le dijo: 

- Señor, estos ataques de ira están arruinando mi vida. Sé que es mi carácter, pero estoy dispuesto a hacer lo que usted me recomiende para cambiar.

- Puedo hacerme una idea de lo que te sucede pero, para ayudarte, la próxima vez que te invada la ira, deberás venir corriendo para mostrármela.

Tras unos días de calma, el hombre volvió a notar cómo la ira se apoderaba de él y salió a toda prisa a ver al anciano. Pero, como vivía en los alto de una colina, tardó más de media hora en llegar. Cuando estuvo ante él,ya se le había pasado el ataque. Y así sucedió una y otra vez, pues cuanto más corría, más agotado y menos enfurecido llegaba ante el sabio.

Un día llegó superagotado y el venerable anciano sentenció:

- Creo que me has tomado el pelo. Si la ira formase parte de ti, podrías enseñármela. No es tuya. Te atrapa en cualquier sitio y luego te abandona. Así que la solución a tu problema es fácil: la próxima vez que quiera apoderarse de ti, ignórala.

Tristeza y oscuridad - María Moreno Alfaro



Tristeza. Eso es lo que siento ahora mismo, ya que me siento como si el mar me agarrara con sus tentáculos de agua e hiciera que me hundiera más y más. Siento que llego al fondo, no pueden sumergirme más, me han llevado al límite. No veo nada porque una profunda niebla de agua me tapa los ojos. Además me falta aire y no puedo respirar. El agua se adentra por mi boca, ahogándome. ¿Qué va a ser de mí?

No sé que voy a hacer.

Tengo que moverme, salir a la superficie. Muevo todo mi cuerpo entumecido, alzo las manos y, con una impulso, intento ascender, alejarme del fondo. Muevo mis pies, agitándolos de un lado a otro para ayudarme en mi intento de huida. Una vez más, y otra, y otra.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Chascarrillos: Por la señal de la canal



Por la señal
De la canal
Cayó una teja
Mató una vieja
Cayó un pernil
Me lo comí
Y si fueran dos mejor pa' mí(*)
(*)Con la variación: Si más cayera, más comiera.


Twitter: #ChascarrillosdelaAbuela

martes, 2 de diciembre de 2014

Cuento reflexivo: Las 99 monedas



Había una vez un rey muy triste que tenía un sirviente. El sirviente del rey triste era muy feliz. El rey estaba como loco. No conseguía explicarse como el paje estaba feliz viviendo de prestado, usando ropa usada y alimentándose de sobras de los cortesanos. Cuando se calmó, llamó al más sabio de sus asesores y le contó lo que sucedía. El sabio le contó que el sirviente no estaba en el círculo del 99, que era en el que estaban él. El rey no entendía aquella explicación. Entonces, el sabio se lo quiso mostrar con hechos. Así lo hicieron y el rey podría entender cuál era el secreto de ese círculo, estando incluso dispuesto a perder un sirviente excelente.

lunes, 1 de diciembre de 2014

El reino de las letras - María Moreno Alfaro



Y te pones a pensar, reflexionar... ¡cuánta imaginación tienes para inventarte semejantes tonterías! Y relacionas elementos que no tienen nada que ver. Como ponerle personalidad a las letras del abecedario.

Se empieza por la A, que es la reina y capitana de todo el ejército del Abecedario. Ha llegado a ser la primera sin ninguna ayuda, sin enchufe. Su copa empieza en punta como si fuese una corona, la cima, la parte más importante. Y termina en dos piernas que representan la fortaleza de poder cargar ella sola con esa corona. La B es su guardián más fiel. Tiene un corazón noble y puro escondido entre sus dos grandes curvas. La C es la tercera.

Preocupación - María Moreno Alfaro



La chica estaba preocupada
Sin saber el porqué.
Será por aquel libro sin terminar.
Por las interminables hojas
que le quedaban por estudiar.
Tal vez por una fiesta,
en la que no le apetecía estar.
Por una habitación sin ordenar.
Llena de trastos que quitar
Y polvo que limpiar.