miércoles, 6 de agosto de 2014

Cuento reflexivo: El perro astuto

Un hombre montó una expedición para ir de cacería a África acompañado de su perro, pero el animal,
curioso por naturaleza, se perdió en la selva. Mientras el can intentaba recordar el camino de vuelta, vio cómo desde lejos venía hacia él una pantera a toda carrera. Temiendo ser devorado, descubrió un montón de huesos de animales y empezó a mordisquearlos. Cuando el felino estaba a punto de atacarle, el perrito dijo en voz alta:

- ¡Qué sabrosa pantera me acabo de zampar!

Tras oír esto, frenó en seco y salió corriendo por el camino que había venido. "¿Qué animal será éste capaz de comerse a uno de mis congéneres? ¡A ver si voy a ser yo el próximo!" pensó la pantera.

Un mono que había visto toda la escena salió tras ella para explicarle el engaño:

lunes, 4 de agosto de 2014

Cuento reflexivo: La rosa y el sapo

Érase una vez una rosa que se creía la más bella del jardín y lo que más deseaba era que todos se acercaran a admirar y disfrutar de su olor. Pero la gente solía mirarla desde una cierta distancia, sin prestarle mayor atención. Un día se dio cuenta del motivo de ese comportamiento que tanto la desagradaba: a su lado había un enorme sapo, grande, feo y de piel verrugosa, que los espantaba. Indignada con él, le ordenó que se alejara de inmediato. El animal, muy solícito, le respondió:

- Me iré si así lo deseas.

Días después el sapo volvió a darse una vuelta por el jardín y se sorprendió al ver la rosa marchita, sin hojas ni pétalos. Cuando le preguntó qué le había pasado, la flor respondió:

- Desde que te fuiste, las hormigas han invadido este lugar y no paran de picarme aquí y allá.

A lo que el sapo replicó:

Cuento reflexivo: El problema



Tras la muerte del guardián con el que compartía la administración del monasterio, el gran maestro convocó a todos sus discípulos con la intención de escoger un sustituto para esta tarea tan importante:

- Voy a plantearos un problema. Aquel que lo resuelva antes será el nuevo guardián del templo.

Colocó en medio de una gran sala un banco y, sobre él, dispuso un bellísimo jarrón de porcelana con rosas rojas en él.

-Èse es el problema - les dijo a los muchachos, dejándolos perplejos ate este extraño enigma. Todos quedaron paralizados hasta que uno de ellos se levantó, miró al gran maestro y a sus compañeros y, con determinación, caminó hacia el florero y lo tiró al suelo de un empujón, haciéndolo añicos.

miércoles, 23 de julio de 2014

Cuento reflexivo: El burro descontento


Había una vez un burro descontento. Era pleno invierno y los días de frío y lluvia le obligaban a permanecer encerrado en el establo. Además, la paja seca e insípida tampoco era de su agrado, y sólo deseaba que llegase pronto la primavera para comer la fresca hierba del prado.

Llegó la esperada primavera, aunque apenas pudo saborear la hierba porque su dueño empezó a segar todo el prado para alimentar al resto de sus animales. Al burro le tocó cargarla sobre su lomo, por lo que ya estaba harto de la primavera, y deseó que llegase el verano.

Cuando llegó el verano tuvo que transportar las mieses y los frutos de la cosecha. Sudó y se agotó de tal manera que contaba ya los días que quedaban para el otoño. Empezaron a caer las hojas y al burro le seguía esperando el trabajo: era época de vendimiar y de recoger otros frutos del campo, por lo que las jornadas duraban de sol a sol.

domingo, 20 de julio de 2014

Cuento reflexivo: La llama interior



Había una vez un rey de la India muy rico y poderoso. Pese a ello, mostraba total indiferencia respecto a todos los tesoros del mundo, incluido los suyos propios. Sólo se preocupaba de abarcar conocimientos y de cultivar su espiritualidad. Lleno de curiosidad, uno de sus súbditos le preguntó el motivo de aquel desinterés, cuando lo normal era que una persona rica fuese ambiciosa y desease más y más tesoros y riquezas. Entonces, el rey le propuso un reto:

- Darás una vuelta completa a todo mi castillo, pasando por todas las salas, pasillos y patios. Llevarás consigo una vela y, como se te apague, mandaré que te decapiten.

El súbdito se aterró ante aquello y, temiendo por su vida, cumplió su cometido a la perfección. Entonces, el rey le preguntó:

- ¿Cuáles de mis tesoros te han llamado más la atención?

- No me he fijado siquiera, Majestad. Estaba demasiado ocupado y pendiente de que no se apagara la vela.

- Pues ya conoces mi secreto. Estoy tan ocupado de avivar la llama de mi espiritualidad que las riquezas del mundo no me interesan nada.

Fuente: Revista Pronto.
Créditos de imagen: eldesastredemaria.deviantart.com

miércoles, 16 de julio de 2014

Poemas de Jorge Guillén

DESNUDO

Blancos, rosas... Azules casi en veta,
retraídos, mentales.
Puntos de luz latente dan señales
de una sombra secreta.
Pero el color, infiel a la penumbra,
se consolida en masa.
Yacente en el verano de la casa,
una forma se alumbra.
Claridad aguzada entre perfiles,
de tan puros tranquilos
que cortan y aniquilan con sus filos
las confusiones viles.

jueves, 10 de julio de 2014

Cuento reflexivo: El sendero

Un día, un becerro atravesó un bosque virgen para volver a sus pastos. Como era un animal y no pensaba, trazó un camino lleno de curvas colina abajo, colina arriba. Al día siguiente, pasó por allí un perro y cogió el sendero abierto por el becerro. Poco después, pasó lo mismo con un rebaño de ovejas.

Los hombres no tardaron en transitar por esa ruta. Todos iban por el mismo camino lleno de obstáculos a derecha e izquierda y no paraban de quejarse, pero nadie se preocupaba de trazar un nuevo itinerario que les ahorrase tiempo y esfuerzos. Su uso lo convirtió en un amplio camino, que acogía gran tráfico de personas y animales que se veían obligados a caminar casi tres horas cuando la misma distancia podría haber sido recorrida en apenas una, si el trazado fuese más recto.