curioso por naturaleza, se perdió en la selva. Mientras el can intentaba recordar el camino de vuelta, vio cómo desde lejos venía hacia él una pantera a toda carrera. Temiendo ser devorado, descubrió un montón de huesos de animales y empezó a mordisquearlos. Cuando el felino estaba a punto de atacarle, el perrito dijo en voz alta:
- ¡Qué sabrosa pantera me acabo de zampar!
Tras oír esto, frenó en seco y salió corriendo por el camino que había venido. "¿Qué animal será éste capaz de comerse a uno de mis congéneres? ¡A ver si voy a ser yo el próximo!" pensó la pantera.
Un mono que había visto toda la escena salió tras ella para explicarle el engaño: