viernes, 20 de enero de 2017

Clásicos: Juan sin miedo

Hermann Vogel-The tale of a youth who set out to learn what fear was-3.jpgJuan recibió el apelativo de sin miedo debido a que no tenía miedo a nada. Pero como quería conocerlo, un día salió de su casa dispuesto a correr aventuras esperando toparse en algunas de ellas con algo que le hiciera sentir miedo. Sin embargo, de poco le valió el encuentro que tuvo con una bruja ni después con un ogro. Y así llegó hasta un castillo encantado. El rey había prometido que concedería la mano de su hija a quien pudiera pasar tres noches en él, y Juan no lo dudó; ni los fantasmas ni las criaturas a las que tuvo que hacer frente consiguieron causarle miedo, por lo que consiguió casarse con la princesa. Finalmente también acabó conociendo el miedo cuando su mujer, con objeto de darle lo que tanto tiempo llevaba buscando, derramó sobre él una jarra de agua fría mientras dormía.


Fuente: Wikipedia.

lunes, 16 de enero de 2017

Cuentos: La Señora Nieve

Había una vez una niña muy hermosa que vivía con su madastra y su hermanastra. Un día, cuando estaba en el jardín, se le cayó la pelota en el pozo. Al inclinarse para recuperarla, también ella cayó de cabeza en el interior del pozo. Al llegar al fondo, descubrió un jardín muy grande cubierto de flores de todos los colores. A lo lejos había una casa, y decidió acercarse a ella.

Por el camino se encontró con un horno en el que cocían unos panecillos.

- Sácanos de aquí. Tenemos mucho calor - oyó que gritaban.

La niña hizo caso de lo que los panecillos le pedían. Más adelante, se encontró con un manzano sobrecargado de fruta, que cansado de cargar con ella, le pidió:

-¿Podrías sacudir mis ramas, para que caigan al suelo las más maduras?

lunes, 25 de abril de 2016

La leyenda de Ícaro

Ícaro era el hijo del arquitecto Dédalo y de una esclava llamada Náucrate. El arquitecto había construido el laberinto de Creta, en el cual estaban retenido ambos varones por el rey Minos (quien controlaba tanto el mar como la tierra). Dédalo trabajó muy duro para crear dos pares de alas utilizando cera: unas para su hijo y otras para él.

Una vez terminadas, Dédalo batió sus alas y cuando supo cómo volar, enseñó a su hijo: le advirtió de que no volase demasiado alto porque el calor del sol derretiría la cera, ni demasiado bajo porque la espuma del mar mojaría las alas y no podría volar.

Al cabo de un rato el muchacho comenzó a ascender, el ardiente sol ablandó la cera que mantenía unidas las alas y éstas se despegaron. Agitó los brazos, pero no quedaban suficientes plumas para sostenerlo en el aire y cayó al mar.


Fuente: Resumen Wikipedia

miércoles, 20 de abril de 2016

El picante #Chascarrillosdelaabuela

El que compra picantes
Tres veces lo paga:
Cuando los compra
Cuando los come
Y cuando los caga.

#Chascarrillosdelaabuela

lunes, 18 de abril de 2016

Cuidado con el refajo #Chascarrillos

Modelo 1 (Por mi abuela)
Arriba
Abajo
Y a mi abuela
Le han visto el refajo.
Con muchas cintas y muchos lazos.

Modelo 2 (Por mi madre)
Arriba
Abajo
Y a mi novia
Le he visto el refajo.

sábado, 16 de abril de 2016

Cuentos reflexivos: Las cosas no son siempre lo que parecen



Dos ángeles habían tenido un día agotador y, cuando anocheció, pidieron que les dejasen un lugar para dormir en una casa en la que vivía una familia muy adinerada, pero eran tan poco hospitalarios que les enviaron al frío sótano. Cuando se estaban haciendo la cama, el ángel más viejo vio un agujero en la pared y lo tapó. El más joven, extrañado, le preguntó por qué había hecho aquello, a lo que su compañero respondió:

"Las cosas no son siempre lo que parecen".

Continuaron su camino y la siguiente noche la pasaron en el humilde hogar de un matrimonio tan hospitalario que les dieron de cenar y les cedieron su propia cama para descansar. Al amanecer los dueños de la casa estaban llorando porque había muerto la única vaca que tenían. Enojado por lo sucedido, el ángel joven le preguntó porqué había dejado morir al animal de esa buena familia. El ángel viejo le contestó:

lunes, 21 de marzo de 2016

Cuento reflexivo: Dalo todo por quien ames

Fuente: Revista Pronto.

Una niña estaba hospitalizada desde hacía unos meses porque sufría una extraña enfermedad. La única oportunidad de recuperar la salud era su hermanito, de 5 años, quien había podido sobrevivir a la misma enfermedad y había desarrollado anticuerpos. Con una transfusión entre hermanos, había muchas posibilidades de salvarla. El doctor que llevaba el caso se lo explicó al niño, si estaba dispuesto a darle su sangre a su hermanita. Entonces, el niño, con un suspiro, dijo que si eso era lo que la salvaría, lo haría. Mientras realizaban la transfusión, ambos hermanos se miraron a los ojos y el niño empezó a sonreír a medida que veía que las mejillas de su hermanita recuperaban el color. Por el contrario, su cara empalideció y comenzó a llorar cuando le preguntó al doctor: "¿Cuánto empezaré a morirme?" El niño creyó que tendría que darle toda su sangre y, aun así, estaba dispuesto a dar su vida por su hermana. Y es que la generosidad no tiene límites cuando amas de verdad.